Desierto de los Leones en la Ciudad de México
La zona del Desierto de los Leones es considerada el área protegida más antigua de México, pues ya en 1876 se declaró zona de reserva forestal con el fin de proteger sus manantiales, por ser una importante captadora de agua de lluvia y proveedora de ésta para el Valle de México.
En 1917 se convirtió en el primer parque nacional. En la actualidad es visitado por numerosas personas, procedentes en su mayoría de la Ciudad de México, debido a su vocación cultural y recreativa.
En el Desierto de los Leones se pueden realizar días de campo, excursiones y caminatas entre la vegetación, compuesta en su mayoría de coníferas, con asociaciones de oyameles, pinos y abetos.
En este bosque sólo se ven pequeños mamíferos como ardillas, tlacuaches, conejos y algunas decenas de aves, debido quizá a su cercanía con las áreas urbanas y a los frecuentes incendios que ocurren durante la época de secas. También se pueden notar algunos abetos que se encuentran seriamente afectados por el aumento de la lluvia ácida y dañados por una plaga de insectos barrenderos y oportunistas.
El bosque y sus cañadas le ofrecen uno de los más grandes atractivos que se pueden encontrar, que consiste en la presencia de un monasterio y varias ermitas construidas durante el siglo XVII por monjes de la orden de El Carmen.
Ubicación: Entre las delegaciones de Cuajimalpa y Álvaro Obregón, en los límites de la Ciudad de México y el Estado de México.
Extensión: 1,867 hectáreas.
Decreto como Parque Nacional: 27 de diciembre de 1917.
Clima: Frío, por lo que es recomendable utilizar ropa de abrigo.
Cómo llegar: Por la carretera 15 México – Toluca, luego seguir por el Camino al Desierto hasta llegar al parque.
Servicios y actividades: Se pueden realizar días de campo, campismo, excursiones, observación del paisaje y vida silvestre, y visitar sitios de interés arquitectónico colonial.
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